Testimonios

Aquí encontrará dos testimonios en primera persona de dos de nuestras alumnas. La primera egresó el año 2010 y la segunda el año 2009. Ambas dan cuenta con sensibilidad y objetividad lo que ha significado su paso por la Escuela.

Existe un profundo respeto y cuidado por el ser humano

La visión que tengo de la Escuela es muy buena. Recuerdo que la primera vez que la visité,  vi la posibilidad de estudiar aquí y me causó inmediatamente una muy buena impresión y me dieron muchos deseos de hacerlo.

Lo fundamental de esta Escuela es que aquí enseñan cosas distintas a las que se enseñan en otros lugares normalmente. Existe un profundo respeto y cuidado por el ser humano. Lo que nos enseñan nos sirve para toda la vida y para ser mejores personas. Además todos los conocimientos que se adquieren en relación con el trabajo agrícola son algo muy propio de la vida, cosas que están ahí, pero que las personas normalmente no somos capaces de ver.

La infraestructura del colegio, es algo muy interesante, porque la Escuela está hecha de tal manera que nos da mucha paz. Acá, está todo pensado para que resulte un ambiente grato para estudiar. El hecho de que esté todo rodeado de verde y de que todo sea tan bonito y armónico, ya nos atrae y hace que tengamos ganas de estar en ella. Anteriormente, yo estudiaba en otro colegio muy grande y donde predominaba el concreto: me sentía ahogada y encerrada. En cambio acá se escuchan los ruidos de los animales y de los pájaros y podemos ver en primavera cómo todo comienza a florecer. Hay mucha naturaleza, hay vida en cada lugar. Acá uno va aprendiendo a querer y valorar a todos los seres; los insectos, las cabras, las gallinas, los huertos orgánicos, etc. y además vamos comprendiendo lo importantes que son estos seres en la vida de las personas; aquí uno comienza a abrir su mente y sentir profundo respeto y admiración por la naturaleza.

En realidad esta Escuela es muy distinta a las escuelas tradicionales que yo he conocido y, lógicamente, esta es la que más me gusta.

La metodología de trabajo que se utiliza para que los alumnos aprendan, también es muy buena; aquí la primera preocupación de la Escuela es tener un ambiente grato para aprender; además, es fundamental el respeto hacia los profesores y hacia todos los seres sintientes. Aparte de contenidos, aprendemos una serie de cosas que nos sirven para la vida en general, sobre todo en las clases de TEI, donde se nos enseña a ser mejores personas. Los profesores siempre nos han dado confianza y eso ocurre desde que entramos al colegio. Aquí los profesores logran que cada uno de nosotros tenga autocontrol, porque siempre nos han inculcado que nosotros somos dueños de hacer las cosas que queramos, pero siempre con respeto y responsabilidad; y eso nos lleva siempre a la confianza y a respetar los límites que hay en el colegio.

Este colegio es una instancia de mucho apoyo para los alumnos. En mi caso particular, me han ayudado mucho. Cuando se dan cuenta de que un estudiante tiene problemas y se encuentra afectado por algo, recibe el apoyo de todos, comenzando por el director. Por ejemplo: yo tengo muchos problemas de tipo económico y acá siempre me han ayudado. Recuerdo que en una oportunidad necesitaba tener el overol del colegio para poder hacer los trabajos de campo y mi familia no disponía de los recursos para poder comprarlo, entonces el Director, que valoraba mucho mis méritos tanto en conducta como en rendimiento académico, me regaló este overol. Además para ayudarme, en mi situación económica el colegio me ha dado cajas con mercaderías para mí y mi familia; eso nos ha servido mucho.

Yo soy descendiente de Mapuche y por mis buenas calificaciones, el gobierno me otorgó la Beca Indígena y me dan una cantidad de dinero todos los años, con ese dinero yo cubro parte de mis gastos y además ayudo a mi familia, eso es un mérito y en la Escuela valoran mucho mi actitud. Otra cosa importante es que acá nunca me han discriminado por tener ascendencia Mapuche, porque no puede existir la discriminación de ningún tipo. Creo que eso pasa porque la enseñanza de este colegio es más humana.

Me parece muy bien que la Escuela aproveche los propios productos que aquí se cosechan y los ponga a la venta en nuestra Sala de Ventas, porque es una forma de generar recursos para mantener a los animales y la huerta que son de alto costo.

Existen una serie de ritos que se van desarrollando en el transcurso del año, en lo personal me gustan mucho y encuentro que eso le da una característica especial y la diferencia del resto. Además que cada uno de estos ritos tiene un sentido y una valoración en especial, muchos de ellos buscan premiar los méritos de los otros, por ejemplo la elección de los líderes positivos y la entrega de la medalla al Valor Agroecológico, que en el fondo son espacios que los propios alumnos nos podemos ganar de acuerdo con los méritos y al esfuerzo que hacemos y a la forma en que vamos enfrentando las adversidades que nos presenta la vida. Eso es algo muy bueno y diferente: acá lo más importante es el valor y el sentido del desarrollo personal de cada alumno. También nos enseñan a ir superando adecuadamente las adversidades que la vida nos presenta.

El rito del Espacio Sagrado, es prácticamente lo más importante para la Escuela, porque a través de ello se ponen los límites para una sana convivencia y se nos educa en los valores. Nosotros tenemos claro que ahí se establece aquello que como alumnos no podemos trasgredir.

Las actividades de impacto educativo son muy buenas, me encantan, porque nos permite ir aprendiendo a partir de la experiencia, y creo que así se aprende mucho más que de la lectura de un libro. Por ejemplo, una de las actividades es la Fiesta Medieval que hacemos todos los años, aquí tenemos que investigar sobre la época, las religiones, las formas de vida, los vestuarios, los bailes, etc. y lo hacemos con muchas ganas. Aprendemos poemas del Mio Cid, que es una novela medieval. Lo hacemos con agrado y es una actividad que se hace entre varias asignaturas y después nos evalúan por lo que hacemos y nos ponen las notas en varias materias distintas.

También tenemos un Café Literario, donde hacemos representaciones, aprendemos poemas y los recitamos, como los de Pablo Neruda y hacemos obras de teatro. Son todas actividades donde todos participamos, lo pasamos bien y aprendemos, en realidad creo que lo más importante es que nos permiten vivir experiencias nuevas.

También tenemos actividades sociales como visitar hogares de ancianos o colaborar con colectas de la comunidad. Estas actividades nos permiten enriquecernos como personas, vemos que existen seres humanos que sufren y que podemos darles nuestra ayuda y apoyo. Nosotros somos personas jóvenes que podemos contagiar a otros con nuestra alegría y jovialidad. De esa manera podemos apoyar a otros y a la vez hacer méritos con nuestras vidas.

Gracias a la Agroecología, aprendí que todo está relacionado con todo. Pensar la agroecología es una necesidad para el ser humano y nos permite tomar conciencia de que no somos los únicos seres que hay en la Tierra. Eso nos hace entender el equilibrio que hay en el mundo con todos los seres que vivimos en este planeta. Con esta visión se nos enseña lo que verdaderamente tiene que hacer un agricultor. Es muy bueno que acá en la Escuela nos enseñen toda nuestra especialidad siguiendo los preceptos de la agricultura orgánica, no usamos químicos ni pesticidas, todo lo hacemos con productos naturales.

Mis proyecciones a futuro son terminar mis estudios en esta Escuela y luego seguir estudios superiores en la Universidad cursando Agronomía. Después me gustaría también estudiar pedagogía para poder volver a esta misma escuela a hacer clases. Así me sentiría totalmente realizada.

Ex alumna egresada 2009

Aquí aprendí que no hay límites para los sueños

Haber sido alumna de la EAP ha sido para mí una gran experiencia. Siento que lo más importante que la Escuela me entregó son los valores, entre ellos: el verdadero sentido de la ecología, el respeto hacia las personas, aceptar a los demás por lo que cada uno es, darnos cuenta de que no hay límites para las sueños que queremos alcanzar en nuestra vida.

Yo valoro profundamente la calidad humana de las personas que trabajan aquí. Siempre vi apoyo, entendimiento, diálogo, aceptación, entendimiento; nunca nadie le va a dar la espalda a un alumno cuando tenga problemas, al contrario el espíritu es ver desde dónde y cómo se le puede ayudar.

Esta Escuela es un espacio que abre muchas puertas, para todos aquellos que quieren salir adelante y emprender nuevos proyectos; tuve la oportunidad de salir del país, conocer a personas importantes, conocer nuevos proyectos de emprendimiento, incluso nos abre las puertas por si queremos estudiar en otro país. Nos da todas las posibilidades y nos impulsa a emprender y a seguir adelante.

Cuando llegué a la escuela era muy tímida, me faltaba confianza en mí misma, había muchas cosas que me daban miedo y no me atrevía a hacer. Por ejemplo yo nunca pensé que podía estar a cargo de un proyecto, como lo hice después como alumna de esta escuela, eso me dio mucha seguridad, confianza y me ayudo en mi autoestima también.

Cuando salí lo hice sintiéndome más segura como persona, ahora creo que no tengo límites y que puedo llegar a alcanzar lo que yo misma me proponga. Creo y siento que el mundo no es tan malo y que siempre habrá un espacio para mí y para lo que yo quiera lograr.

En esta escuela, también aprendí a ver mis defectos como persona, crecí bastante como persona. Ahora tengo la capacidad de valorar y tolerar a otras personas. También creo que soy capaz de  hablar y expresar lo que siento y lo que pienso, antes no era capaz de eso.

Echo de menos todo lo del colegio, el ambiente, el campo,  los compañeros, la sala de clases, los profesores,  la cultura de la escuela, en realidad todo lo que hacíamos aquí. Y también echo de menos estar en contacto con la tierra, eso me gustaba mucho y el colegio también.

A mí la escuela me ayudó a desarrollar todas mis potencialidades. Al comienzo me pasó algo raro: en 2ºmedio, me quería ir del colegio y en un momento llegué a pensar que esto no era lo mío, después de mucho pensar no dejé el colegio y esa fue la mejor decisión que he tomado. Ahora yo soy una persona feliz en el contacto con la tierra y con excremento animal, fue muy bueno haberme quedado en la escuela, por  todo lo que aprendí, que en realidad fueron muchas cosas. Yo siempre recomendaría el colegio a cualquier persona que le guste el contacto con la naturaleza y que tenga ganas de salir adelante y superarse.

En los cuatro años que estuve acá vi algunos casos de alumnos que llegaron y luego se iban, lo que me daba mucha pena, porque ellos no sabían lo que se perdían al dejar el colegio.

Creo que lo más característico de esta escuela es la formación humana que entrega, porque la formación agrícola uno la puede encontrar en cualquier parte, pero no así la formación humana y eso para mí es muy importante, porque actualmente en cualquier ámbito puede resultar más importante saber matemáticas que ser honesto.

Mis sentimientos hacia la escuela, son muchos. Siento una gran nostalgia cuando vengo para acá, por todo lo que viví y aprendí y además tengo un sentimiento de profunda admiración hacia los profesores que trabajan acá.

En mi experiencia como alumna de la EAP me tocó participar en un proyecto denominado CIDA (Cuidado Intensivo de Animales). Esta experiencia se me presentó por casualidad, y surgió básicamente porque en la cabrería, una cabra que tenía mastitis se encontraba muy mal de salud y la escuela no tenía los recursos necesarios para apoyarla con todos los tratamientos médicos. Por eso empecé a buscar ayuda, incluso escribí al programa de Televisión La Ley de la Selva, pero el programa creo que no entendió de qué se trataba y no me ayudaron. Posteriormente, el profesor Diego Loja se dio cuenta de mi interés por los animales y me invitó a participar de un proyecto local (acá en Pirque) con animales. Yo me sentí muy interesada y agradecida por la oportunidad que me daban, y así comenzamos el proyecto, al inicio éramos cuatros personas, luego todos desistieron y quedé sola, ahí pedí ayuda a un compañero de curso y continuamos.

El proyecto era asistencia veterinaria y capacitación gratuita a los pequeños productores de Pirque y nos dedicábamos a vacunar, castrar y desparasitar; incluso capacitábamos a los dueños de los animales para que pudieran tener un mejor cuidado sobre ellos y así evitar enfermedades, que posteriormente ellos no tendrían la posibilidad de costear. Este proyecto fue interesante y duró todo un año, además después fuimos involucrando a más alumnos de la escuela, a quienes estas actividades les servían de práctica, es así como después salíamos cursos enteros con sus respectivos profesores. La idea de este proyecto era que los alumnos y alumnas fuéramos la mano de obra; los dineros que se entregaban para la puesta en marcha del proyecto se utilizaban en la compra de implementos e insumos, como por ejemplo jeringas, medicamentos, vacunas, artículos de aseo, etc. De esta manera, los alumnos y alumnas aprendían en la práctica y eran evaluados por el trabajo que desarrollaban en terreno.

La idea de este proyecto, era también educar a la gente y hacerlos ver la importancia que tiene el cuidado de sus propios animales, dado que estos podían convertirse en fuente de financiamiento directo para ellos mismos y que por ejemplo gallinas bien cuidadas y alimentadas serán buenas productoras de huevos.

Participar de este proyecto fue un gran aporte para mí, me ayudo a afianzar mi autoestima, me hizo crecer, conocer distintas realidades y me tocó trabajar con distintos tipos de personas con las que tuve que lidiar, algunos de ellos muy amables, otros más bien hostiles. Me ayudo también a afianzar mi vocación, al principio tenía mucho miedo, por ejemplo, de inyectar a un animal y ahora siento que soy capaz de hacerlo y de hacerlo bien.

Gracias a este proyecto, tuve la oportunidad de viajar a Argentina, específicamente a mar del Plata, a un encuentro latinoamericano de ONG. Allá junto con otra compañera de la escuela nos tocó exponer nuestro proyecto y contar lo que veníamos haciendo con los animales. Lo mismo hacían los estudiantes de otros países, por lo tanto fue una muy bonita oportunidad para intercambiar experiencias. Este encuentro duró tres días y fue sumamente interesante para mí, por todo lo que aprendí y porque me dio la oportunidad de salir de mi país y conocer otras realidades, era la primera vez que yo salía del país. Nunca pensé, que por el solo hecho de ayudar a los animales tendría la oportunidad de salir del país, conocer tanta gente diferente y aprender tantas cosas. Fue una experiencia muy valiosa.

También aquí aprendí que dentro de este trabajo con el campo y los animales, siempre se van a presentar una serie de obstáculos que uno tiene que saber superar y que a partir de ahí se pueden alcanzar las metas que uno se proponga.