Infraestructura

La Escuela se emplaza en un terreno de 6 hectáreas en el sector de El Cruceral en la comuna de Pirque. Este fue donado por don Ignacio Walker a Mary Anne Müller en 1991, para que levantara en él la infraestructura necesaria para hacer funcionar un establecimiento educativo (para saber más sobre el origen de la EAP y cómo ha ido creciendo revise el documento con nuestra historia). Desde entonces la infraestructura y los recursos educativos han aumentado  y mejorado mucho.  Actualmente, contamos con la siguiente infraestructura:

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Dentro de nuestro modelo educativo estas instalaciones son concebidas fundamentalmente como escenarios pedagógicos para los alumnos, es decir, un espacio para el proceso de enseñanza – aprendizaje, en el que intervienen dos tipos de actores: los aprendices o alumnos y los guías o maestros encargados de gatillar el proceso de aprendizaje. Cuando se inicia un colegio generalmente se empieza con una infraestructura bastante básica, sin embargo, a la hora de invertir en algo hay que pensar en cómo va a ser utilizado por el alumno y qué prevenciones hay que tener. Una mirada tradicional dice: “una sala de computación sirve para que los alumnos usen los computadores”, pero si se le considera como escenario pedagógico, entonces puede ser usado para otros fines y esa es la flexibilidad que caracteriza nuestro trabajo.

Sin embargo, el aspecto que más caracteriza al espacio físico de nuestra Escuela es la preocupación por la estética. En nuestro país, los espacios donde se atienden a personas en vulnerabilidad suelen ser feos, mal cuidados, los colegios hasta parecen cárceles, los jardines y las flores son privativas de la gente que puede pagar por ellos. En la Escuela quisimos revertir esta situación, conscientes de que cuando el entorno de un colegio es  bello, cómodo y cuenta con lo necesario, el acercamiento a los estudios y el deseo de permanecer en él es mayor. Por lo mismo, pusimos especial atención a los jardines, la arquitectura de las salas de clases y otros espacios comunes para que fueran armónicos y estéticamente bellos.

Por otro lado, cuidarlos también es responsabilidad de todos, nuestros alumnos participan activamente de la mantención de la Escuela, lo cual fortalece en ellos su sentido de pertenencia y responsabilidad social.