Gestión Directiva

La gestión directiva de un colegio es un factor esencial para el éxito de su proyecto educativo.  No es el único, pero sí uno muy importante. Al igual como ha ocurrido en todo el proceso de conformación de la Escuela, la forma de gestionarla y dirigirla ha ido variando a lo largo del tiempo. Quizás aquí radica una de sus principales fortalezas: como todo proceso que involucra personas, no es algo que pueda llevarse a cabo desde la teoría. Esta no puede imponerse “por decreto”; por el contrario, ha sido resultado de la interacción de las necesidades de todos los involucrados en la dinámica propia del establecimiento, así como de los cambios socioculturales que ha vivido el país. Lo único que no ha variado y que constituye el foco que guía todas las decisiones, aun cuando los métodos hayan sido distintos, es la misión que como institución tenemos: dar educación de calidad a los que más la necesitan. Con eso como norte, no hay como equivocarse.

La gestión de la Escuela está en manos del equipo directivo, compuesto por el Director, la inspectora, la encargada de la Unidad Técnico Pedagógica, la orientadora y los jefes de área. Cada uno en lo suyo, tienen grados de autonomía para gestionar su área de trabajo de la mejor manera posible. Hay, como en todas las organizaciones, niveles de autoridad y de toma de decisiones, que no se establecen desde una mirada impositiva, pero tampoco desde un sistema laisse fair. Se valora la opinión de todos y todos tienen el derecho a ser escuchados, aun cuando las decisiones, dependiendo del grado de impacto que tengan, son tomadas por quienes representan la máxima autoridad.

Lo interesante de nuestro modelo, es que estas personas–donde también están incluidos los directivos de la Fundación Origen- no realizan su trabajo encerrados en cuatro paredes, por el contrario, mantienen un estrecho contacto con los docentes, apoderados y en especial con los alumnos, quienes sienten que pueden confiar en ellos y compartir aspectos escolares, personales y propios de la adolescencia. La relación con los padres es fluida y no se remite exclusivamente a las reuniones de apoderado. La puerta de la Escuela está abierta para ellos y tanto los profesores como el personal directivo están dispuestos a conversar con ellos.

El equipo docente mantiene también estrechos vínculos de colaboración para la mejor realización de sus tareas pedagógicas, siempre buscando la forma y las prácticas más adecuadas para lograr que los alumnos aprendan y puedan desarrollar al máximo su potencial.

En el manual adjunto, encontrará información detallada cómo funciona nuestro modelo de gestión directiva. Esperamos que encuentren en él una forma de ejercer el liderazgo de calidad, participativo y profundamente humano.

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